Calamares recurren a fibras ópticas para hacerse invisibles



En su artículo publicado en Journal of the Royal Society Interface, Amanda Holt y Alison Sweeney, de la Universidad de Pennsilvania, describen su estudio del calamar de cristal y cómo evolucionó para esconderse de los depredadores que le acechan en cualquier dirección.
El calamar de cristal vive en las profundidades del océano y cada parte de su cuerpo excepto sus ojos es clara, lo que le ayuda a evitar ser visto y comido por los depredadores desde abajo. Tales depredadores miran hacia arriba para encontrar los animales que crean siluetas contra la luz distante que golpea la superficie del agua.
Investigaciones anteriores habían demostrado que la utilización por el calamar de lo que se conoce como contra iluminación para mantener sus ojos sin ser vistos como parte de una silueta --tienen órganos por debajo de sus ojos (fotoforos) que emiten luz suficiente para que coincida con la luz que se emite por encima, evitando que los ojos sean vistos desde abajo. Pero ¿qué pasa con las presas que viven a aproximadamente igual profundidad?
Eso es lo que la nueva investigación quería saber, por lo que obtuvo muestras de los calamares y las puso bajo el microscopio. Encontraron que los fotoforos eran en realidad linternas hechas de células curvadas con paredes reflectantes. Esos dos atributos juntos provocan que la luz se canalice, como en cables de fibra óptica. Mirando más de cerca, incluso descubrieron que la capacidad para reflejar no era muy eficiente, lo que significaba que una gran cantidad de la luz, que se suponía iba a ser canalizada, se filtraría hacia fuera.
Al principio, los investigadores encontraron esto desconcertante, pero descubrieron que en realidad servía a un propósito muy real. Filtrando una pequeña cantidad de luz, que resultó ser en muchas direcciones, los ojos del calamar se hacían invisibles a criaturas que estaban en o cerca del mismo nivel de agua.
Los investigadores confirmaron lo que habían encontrado mediante la creación de cables de fibra con fugas simuladas que se filtraron en el equivalente en agua calculado a partir de los calamares, y encontraron que eran parejos, reproduciendo los niveles de luz en un tanque experimental que simula el entorno en el que el calamar vive
El resultado final fue que los fotoforos actuaban en realidad como capas de invisibilidad omnidireccionales, teniendo en cuenta que a veces las imperfecciones de un sistema biológico podrían estar produciendo mejores resultados de lo que podría parecer perfecto en otras formas.
Fuente: Europa Press

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