La FAO apoya las iniciativas empresariales de la juventud rural en Honduras




Datos clave

En Honduras, el acceso a empleos productivos y decentes supone importantes desafíos para la juventud rural. A menudo los mercados laborales rurales se caracterizan por la baja productividad, la informalidad y las elevadas tasas de desempleo. Especialmente en el caso de los jóvenes menores de 24 años, que suponen más de la mitad de la población desempleada del país. Además, en torno a un 40 por ciento de todos los trabajadores jóvenes tienen una retribución inferior al salario mínimo y trabajan muchas horas sin acceso a protección social o sin estar representados de forma adecuada. Consecuentemente, muchos jóvenes han buscado una oportunidad en otros lugares. En 2010, el número de hondureños que residen legalmente en el extranjero ascendía a un 7,5 por ciento de la población total del país. En 2009, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas (UNJP, por sus siglas en inglés) presentó una iniciativa por valor de 595 000 USD para generar empleo decente y oportunidades empresariales para los jóvenes vulnerables de 15 a 29 años de edad. En este contexto, la FAO se centró en la juventud rural con el objetivo de desincentivar la migración juvenil ayudándoles a crear y gestionar sus propias microempresas. En el marco del programa se capacitó a 2 180 jóvenes en aptitudes agrícolas y empresariales y se facilitó acceso al crédito y a los fondos de lanzamiento a sus microempresas.

Generar una cultura emprendedora entre la juventud rural

Durante la implementación de la misión rural liderada por la FAO, los beneficiarios se responsabilizaron íntegramente del desarrollo de las actividades empresariales y recibieron apoyo durante todo el proceso. En primer lugar, se aconsejó a los jóvenes beneficiarios sobre el análisis de las oportunidades del mercado local y el desarrollo de planes de negocio al tiempo que se les capacitó en las aptitudes agrícolas y empresariales necesarias para crear y gestionar sus empresas. A continuación, se ayudó a los futuros jóvenes empresarios agrícolas a acceder al crédito y a los fondos de lanzamiento para montar y desarrollar sus microempresas.

La FAO y sus socios trabajaron con los beneficiarios en la creación de asociaciones empresariales de jóvenes haciendo mayor hincapié en la igualdad de género y la revalorización de las raíces culturales. "Hemos sido capacitados en cuestiones de género, lo cual es muy importante porque nos ayudamos unos a otros e intercambiamos ideas con las mujeres del grupo. Se nos ha proporcionado todo el material para que podamos trabajar a nivel empresarial y comunitario", explica el Grupo de Jóvenes Agricultores para el Desarrollo de San Juan, Guajiquiro.
El programa conjunto también trabajó con las partes implicadas nacionales y locales para mejorar el marco jurídico, normativo e institucional para el empleo juvenil mediante la creación de comités interinstitucionales y mesas regionales de trabajo.
La misión de la FAO del UNJP proporcionó asistencia para el desarrollo empresarial de la juventud rural y ayudó a aliviar las presiones migratorias. Como consecuencia, se capacitó a 2 180 jóvenes en aptitudes agrícolas y empresariales, y se facilitó acceso al crédito y a los fondos de lanzamiento a sus microempresas. En este grupo, más de 1 500 jóvenes crearon y gestionaron con éxito sus microempresas. Además, las entrevistas con los beneficiarios han demostrado que sus microempresas son suficientes para reducir su propensión a emigrar, ya que ahora consideran que es posible obtener unos ingresos decentes en las zonas rurales de Honduras.
Con el fin de contribuir al desarrollo institucional, se pusieron en marcha dos redes interregionales de comercialización dirigidas por jóvenes, que han prestado apoyo a otros futuros jóvenes empresarios agrícolas. El UNJP también contribuyó exitosamente al desarrollo del Plan Nacional de Empleo Juvenil en colaboración con numerosos municipios e instituciones públicas.
"Los líderes de la comunidad nos apoyan decididamente, les presentamos nuestras ideas y nos aconsejan, y a veces incluso nos ayudan a materializarlas", afirma el Joven Presidente del Grupo de San Juan.
Buscando la sostenibilidad a largo plazo

En el programa se incluyó una estrategia integral de salida para asegurar mejor su sostenibilidad. La estrategia se puso en marcha desde el comienzo, y se basó en dos principios. El primero consistió en hacer hincapié en el desarrollo de la capacidad y la propiedad local mediante el empoderamiento y el desarrollo de las capacidades de las instituciones locales. Esto se logró transfiriendo gradualmente la responsabilidad de la implementación del programa a los municipios seleccionados, así como a otras instituciones locales como la Red de Líderes Juveniles.En Accion 

El segundo principio consistió en generar mesas institucionales de trabajo para el diálogo, reuniendo a representantes del gobierno nacional, a los municipios y a la sociedad civil. Se creó un foro en el que las principales partes interesadas podían supervisar y discutir los avances del programa en el marco de una relación institucionalizada y entre organizaciones que podía contribuir a la continuidad del programa, al tiempo que actuaba como un mecanismo integrado para apoyar la movilización de los fondos necesarios para financiar las actividades del proyecto.
Un modelo exitoso que se puede ampliar

Este enfoque proporciona ayuda diversa para abordar los desafíos a los que se enfrentan los jóvenes a la hora de montar una empresa (cualificación, acceso a créditos, insumos y mercados): limitaciones de carácter universal. Se hace especial hincapié en la participación de los jóvenes en la selección de productos y la planificación de las actividades. Esto intensifica el sentido de propiedad local de la iniciativa y asegura que las actividades específicas se diseñan de acuerdo a las necesidades locales.

El éxito de este programa llevó a otros municipios de Honduras a expresar su interés en la implementación de iniciativas similares.
En Accion fao.org.com

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