Aprender ciencias modifica nuestro cerebro


Aprender ciencias modifica nuestro cerebro
Investigadores de la Universidad Carnegie Mellon en Pensilvania, Estados Unidos, determinaron cómo las neuronas son capaces de adaptarse a los conocimientos de la ciencia. A través de un estudio realizado a 9 estudiantes de Física, investigaron las técnicas de decodificación neuronal que éstos desarrollaban al aprender nuevos conceptos de ciencias. El resultado del test demostró que el cerebro de todos los estudiantes utilizaba los mismos patrones de aprendizaje, en esta ocasión a través de la reutilización de sus sistemas neuronales existentes. Es así que determinaron que estudiar ciencia puede modificar nuestras neuronas.
Durante el estudio, los alumnos miraban en un ordenador alrededor de 30 conceptos distintos de ciencia, a la par un programa daba forma a ese concepto a través de los patrones cerebrales que el universitario utilizara. Dichos patrones en realidad eran regiones destinadas a otro conceptos, sin embargo, las neuronas conseguían reprogramarse para adquirir nuevos saberes. De esta manera, se confirma cómo el cerebro va tomando nuevas formas, en especial si estamos aprendiendo ciencias.
La mayoría de las regiones reutilizables, eran estructuras neuronales usadas para tareas ordinarias pero que en definitiva implicaban un conocimiento de Física. Los investigadores a cargo del proyecto, aseguran que gracias al estudio se puede entender cómo el hombre es capaz de innovar y avanzar a pasos agigantados. Las nuevas áreas de desarrollo han generado en algunos cerebros la necesidad de cambiar para adaptarse a los nuevos conocimientos.
La investigación, publicada en la revista Psychological Science, dejó en el tapete la posibilidad de enseñar ciencias desde otro lugar. Al descubrir de qué manera nuestro cerebro va modificando los conceptos que aprende, los profesores de ciencias pueden elaborar dichos saberes de forma tal que coincidan con la codificación que realiza el cerebro. Es decir, enseñarle al cerebro a través de su propio lenguaje.
FUENTE. UNIVERSIA.ES
invdes.com

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